MOSAICO VÍTREO        
 
Los mosaicos vítreos o gresites, se han convertido en un elemento esencial para el acabado y decoración de piscinas, consiguiendo unos entornos con un agua luminosa y de transparencia inigualable. Se trata de pieza vítreas compactas fabricadas en diferentes formatos según el tamaño del baldosin: 25x25, 30x30 o 50x50 mm, generalmente. Se cuecen en hornos a altas temperaturas lo que les confiere su extrema durabilidad y firmeza. Para una mejor y más fácil colocación, los gresites se presentan, habitualmente en placas de 33x33 cm, que van unidas por papel, malla o puntos de silicona. Se pueden emplear en el revastimiento de fachadas, baños, cocinas, gimnasios, etc, aunque su terreno principal es el de la piscina.

Características y ventajas:

El gresite, frente a otros soportes, ofrece innumerables ventajas:

  • Gran resistencia a los agente corrosivos y ácidos ( excepto fluorídrico).
  • Gran resistencia a los cambios de temperatura (-80 a + 100 ºC).
  • Dureza entre el cuarzo y el topacio.
  • Alta resistencia a la compresión ( mas de 1000 kg/cm2).
  • Máxima adherencia a materiales de amarre
  • Gran selección de colores.
  • Fácil adaptación a superficies redondeadas ( por su pequeño tamaño).
  • Superficie lisa ( no porosa) y de brillo inalterable, evita el desarrollo de hongos y algas.

Colocación:

  1. Previamente se comprobará que el firme a revester, esté seco, libre de polvo, completamente liso y sin irregularidades.
  2. Seguidamente, con una fina llana de dientes , extenderemos el material adhesivo o cemento cola. Es muy importante que este material esté homologado para su uso en piscinas y que no tenga descuelgue.
  3. Antes de que la cola se seque, colocaremos las placas bien alineadas y niveladas , procederemos a asentarlas golpeandolas con una llana de goma, para evitar dañar el material.
  4. Dejaremos qaue la cola seque al menos durante un día y procederemos a limpiar completamente la piscina, raspando juntas de cola y quitando el papel si fuese necesario.
  5. A continuación y con la piscina seca y perfectamente limpia, extenderemos por la superficie una lechada de agua y cemento blanco (o otros materiales como el cuarzo), a fin de rellenar y rematar las juntas. Una vez dejado secar limpiaremos perfectamente.

 

Aprovechando la extensa gama de colores se realizan múltiples figuras y motivos decorativos, pudiéndose conjugar diferentes colores y tonos en una paleta cromática ilimitada.
 
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